Yo ya he salido de la crisis ¿y tú?

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salir-de-la-crisisCuando a principios de 2007 tomé la decisión de dejar un buen trabajo por cuenta ajena para dedicarme a la escritura, no sabía que a la vuelta de la esquina se encontraba la peor crisis de la economía española de todo el periodo democrático.
He pasado por momentos duros en los que la inseguridad económica lo teñía todo de gris, pero creo que, finalmente, puedo decir que he salido de la crisis.
Quiero compartir mi experiencia por si ayuda a otros.
Soy una convencida de que no saldremos de aquí quejándonos; respiraremos cuando exijamos al gobierno un cambio institucional profundo que obligue a los políticos al control y la transparencia y cuando cada uno de nosotros pongamos nuestro granito de arena cambiando algunas de nuestras actitudes,
¿Cuáles?
– Reconocer la situación tal cual es. Un análisis realista ayuda a diseñar un plan que tenga mayores posibilidades de funcionar. Por ejemplo, uno puede desear vender una casa (aunque lleve cinco años intentándolo) pero según está el mercado inmobiliario, no conviene contar con ello en el plan. Sería como esperar un milagro.
– Darse permiso para pasarlo mal aunque nos vean los que nos rodean. No tenemos por qué agarrarnos a la fortaleza como a un clavo ardiendo. Reconocer la debilidad en uno mismo ayuda a ser tolerante con los demás y a tener relaciones en un plano de igualdad y facilita muchísimo el siguiente punto:
– Aprender a aceptar ayuda. A mí es de las cosas que más me ha costado. El “yo puedo sola” es algo que tenía muy dentro, y cuando mis hermanos y mis padres me han prestado dinero, dado trabajo y alojamiento, he conseguido sentirme feliz de tenerlos y creo que para ellos también ha sido muy satisfactorio poder ayudarme. Intentaré devolver hasta el último céntimo, pero también sé que la solidaridad humana nos ha traído hasta aquí en la historia de la evolución. Hoy, más que nunca, funciona el hoy por ti, mañana por el otro. Seguro que algún día te toca. A mí, desde luego, me ha tocado recibir ayuda y lo agradezco. Por eso es necesario…
– Ayudar a los demás. Por mal que lo estemos pasando en un determinado momento, siempre hay personas a las que podemos echar una mano: unas palabras amables, un consejo, divulgar su información, conectarles con alguien que les pueda ayudar, “regalarles” un poco de nuestro tiempo, colaborar con alguna ONG, dar comidas, leer a los mayores, etc. Lo que uno hace en su entorno es lo que recibirá de él.
– Apretarse el cinturón. Si uno no llega a fin de mes, lo primero que tiene que hacer es tratar por todos los medios de reducir gastos. Muchos hemos tenido que modificar nuestros hábitos para gastar menos. En mi caso, así ha sido y no me siento menos feliz, sino mucho más. Me gusta la idea de necesitar menos; me siento más libre.
– Dejarse guiar por los que van delante y guiar a los que vienen detrás cuando el especialista es uno. En cada tema, hay personas que saben más que otras. Cuando hace dos años mi hermana Elena me “empujó” a las redes sociales (casi se puede decir que me metió en ellas a la fuerza) yo no entendía para qué me podían servir, pero su experiencia le ayudaba a ver aquello que yo no distinguía. Afortunadamente me dejé guiar, porque hoy, el 80% de mi trabajo tiene que ver con las redes sociales o me surge a través de ellas y han sido fundamentales en mi salida de la crisis; lo que me lleva al siguiente punto:images (13)
– Muchas veces es necesario reinventarse. En mi caso eso ha supuesto no aferrarme al libro en papel y meterme de lleno en el sector de los ebooks y en los nuevos formatos: los audiolibros, los videolibros, etc. Hay sectores que están menos afectados por la crisis, como son: IT, todo lo digital, transportes, comunicaciones, medicina alternativa… Por ello, uno puede intentar “acercar” su trabajo a alguno de ellos o reinventarse
– Ocuparse, no preocuparse. La preocupación es un sentimiento totalmente estéril: provoca angustia, estrés y paraliza. Lo interesante es ocuparse: ¿no llego a fin de mes? disminuyo los gastos, pido un préstamo o busco otras formas de ingresos, pero ¿cuáles?
– Sembrar, sembrar y sembrar. En este mundo actual de cambio constante, la forma de mantener un flujo regular de trabajo (ya no sería muy realista buscar un trabajo permanente) es sembrar. Lo curioso es que a veces uno siembra patatas y recoge coliflores, pero lo que he comprobado sin lugar a dudas es que siempre se recogen los frutos, pero es importantísimo…
– Tener paciencia. Se trata de un proceso “agrícola”, no puedo estirar de la planta para que crezca más rápido, si lo hago, probablemente se rompa: lo único que puedo hacer es tener paciencia y cuidarla: preparar el terreno y regarla. Una gran forma de hacerlo es…
– Estudiar. Creo que nunca en mi vida he “estudiado” tanto como ahora. Leo libros, artículos, asisto a conferencias, comparto discusiones… sobre los temas que me interesan: literatura, comunicación, redes sociales, etc.
– Sentir pasión por lo que hacemos. El estudio ahora es un verdadero placer, porque al haber enfocado mi profesión hacia temas que de verdad me gustan, me resulta pleno y divertido. Y no solo el estudio, sino la escritura, las clases, las conferencias; trato de ponerle pasión a todo lo que hago y eso produce resultados de mayor calidad, porque la pasión se contagia a nuestro trabajo.
– Invéntate el trabajo aunque no tengas un empleo concreto. En mi caso esto es muy fácil, puesto que siempre tengo algo que escribir, tengo muchos libros proyectados en mi mente deseando salir, pero he visto como muchas otras personas se han ido “inventando” su trabajo hasta que éste se ha convertido en una actividad remunerada que les ha sacado de la crisis.
– El Networking es la clave. Más de la mitad del trabajo que me está saliendo últimamente tiene que ver con el tiempo que le dedico al Networking, es decir, a conocer y charlar con gente de mi sector: blogueros, editores, emprendedores… Habría que marcarse como objetivo conocer a una persona a la semana, y para eso las redes sociales son una herramienta formidable.
– Dudar. Yo vivo en una duda permanente y creo que eso me ayuda a no aferrarme a mi forma de pensar o de hacer las cosas, a tener capacidad de adaptarme a los cambios y a gestionar la incertidumbre, cosa que al principio de mi aventura como autónoma me resultaba complicadísimo. Esta habilidad que he desarrollado a base de tropezarme muchas veces, me quita gran parte de la angustia que produce el deseo de controlar. Es imposible tener las cosas bajo control, por tanto, ¡que viva la cintura!
– Perseverar. Pero no conviene dejar que la duda nos paralice, ya que uno de los factores más importantes para salir de la crisis es la perseverancia: concluir lo que uno ha comenzado, no tirar la toalla a la primera dificultad (ni a la segunda, ni a la tercera), seguir sembrando aunque no veamos cercano el momento de la recolección. Si tuviera que elegir una sola clave para lograr salir de la crisis, elegiría la perseverancia.
– Mirar hacia atrás y reconocer los progresos realizados. Ayer estuve poniendo al día mi curriculum y me di cuenta de todo lo que he sembrado y producido en estos cinco años. Supuso una gran satisfacción “verlo”, darme cuenta de que, aunque a veces parece que uno no avanza, cuando miras hacia atrás te das cuenta del camino recorrido.
– Ser honesto. No podemos exigir a los políticos y a los banqueros que lo sean si nosotros mismos no lo somos. Trapichear, hacer ñapas, defraudar, hurtar… Si nosotros lo hacemos en pequeña escala, es una forma de dejar que lo hagan a gran escala los que tienen esa posibilidad.
– Llorar y sonreír. Hay momentos muy duros en los que uno lo pasa mal y llorar ayuda a eliminar las hormonas responsables del estrés y la tristeza. El resto del tiempo ¡sonríe! Ayuda a tener una mejor relación con uno mismo y con los demás. La sonrisa plena es el mejor pasaporte hacia la felicidad, mientras tanto, a perseverar y a sonreír.(Natalia Gómez del Pozuelo)

Soy el autor de esta página y director del Centro de Recursos para el Exito y la Prosperidad (CEREXPRO) y tengo una Maestria Certificada como Coach en Programación Neurolingüística (PNL), Tambien soy Experto en Procesos de Cambios, Instructor en Reingeniería Cerebral con PNL e Hipnosis. Diplomado en Comunicación Social con largos años de ejercicio y he participado activamente en Investigación y Desarrollo de Proyectos en el campo de la Medicina Alternativa. Estoy a tu orden a traves de las diferentes formas de contacto de la página. Gracias por estar aquí.

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